Tu Infraestructura Digital · El Relojero de Negocios
Tu negocio merece una maquinaria.
No un catálogo
en PDF.
Conozco empresarios respondiendo las mismas preguntas por WhatsApp a las 11 de la noche. "¿Qué precio tiene?" "¿Cómo funciona?"
Eso no es tener un negocio.
Es ser operario de
tus propias explicaciones.
No tener una web hoy no es un problema de imagen. Es un problema de mecánica. Estás pagando con tu tiempo lo que una buena infraestructura digital haría por ti mientras duermes.
Al terminar el servicio tendrás
Para construir tu base de datos de clientes potenciales y venderles de forma directa, sin depender de las redes sociales. Diseñada con precisión para que ni un niño de 12 años ni un adulto de 50 tarden más de 5 segundos en entender qué haces.
Una página adicional para tu producto o servicio más importante, con una estructura técnica y textos escritos para convencer a quien la visite sin necesidad de que estés pegado al teléfono.
Una grabación completa, sobre tu propio sistema, donde te muestro dos cosas en una: cómo operar tu plataforma con autonomía —sin pagarle a ningún tercero— y la estrategia aplicada a tu negocio específico para sacarle ventas. No teoría genérica.
Tres negocios que ya lo hicieron
Tenía stock, tenía clientas y tenía catálogo. Lo que no tenía era un lugar donde mandarlas. Cada venta era una conversación por interno: foto por foto, precio por precio, "¿te queda el número 32?", y así todo el día.
Le armé la tienda, le subí tres productos de ejemplo y le grabé el tutorial.
Los otros 85 los subió ella.
fragaz.cl
El 100% de sus clientes llegó por recomendación. Nunca necesitó una página y le funcionó dos décadas y media. Hasta que dejó de alcanzar: hoy la recomendación no termina en el teléfono, termina en Google.
Lo buscaban esa misma noche y no encontraban nada. Y el vacío se lee como "esto no es serio".
Pusimos por escrito, en un lugar propio, los 25 años que ya existían.
borquezcontabilidades.cl
Sus clientas le decían: "tu página está bonita, pero yo te escribí por Instagram porque me daba más confianza". Y eso no cuadraba.
Cuando revisé el sitio apareció la razón: la página hablaba de Vintage. Somos expertos, estamos desde 2008, tenemos certificaciones. No hablaba de la clienta. No estaba Andrea, que terminó rubia y con el cabello sano después de años de intentos fallidos. No estaba Ruth, que dice que ir para allá es como llegar donde una amiga.
Lo di vuelta en un mes: home escrito desde la clienta, página de ventas para el lado B2B donde estaba la plata parada, fichas con las preguntas que la gente hace de verdad, y guías gratuitas para captar correos.
Su página no estaba mala. Estaba hablando de ella y no de sus clientas.
"Excelente servicio, todo muy claro desde un principio. Se entiende todo lo que enseña y es un gran impulso para todo el mundo digital."
— Jordán Colina
Lo que no incluye
No hago sitios "bonitos" sin estrategia detrás.
No construyo páginas que nadie visita porque nadie sabe qué hacen.
No trabajo con quien quiere algo decorativo para mostrarle a su familia.
Armo sistemas de precisión. Si buscas diseño por diseño, no es aquí.
¿Para quién es?
Para el dueño de negocio que responde los mismos mensajes de WhatsApp todos los días y ya está agotado de eso.
Para el que manda catálogos en PDF cuando le preguntan "¿tienes página web?" y sabe que eso le está costando clientes.
Para quien ya tiene clientes, pero su presencia digital no refleja lo que realmente vale su negocio.
Si quieres que tu negocio funcione incluso cuando no estás pegado al celular, hablemos.
Los detalles
$500.000 CLP
Un mes
El que prefieras
Solo 3 · Cada mes
El valor de entrada sube a medida que se llenan los cupos y el servicio se consolida. Quien confirma ahora, entra al precio de hoy — el más bajo que va a tener. No es apuro inventado: son 3 cupos al mes.
Trabajo sobre las principales plataformas de comercio electrónico, elegimos la que mejor le sirva a tu negocio, según el caso. La herramienta correcta para cada mecanismo.
El dominio, el hosting y la plataforma los contratas y pagas tú directamente al proveedor. Son costos bajos, van por fuera de mi servicio y yo no te los cobro ni te los recargo.
El pago de mi servicio sí es por una sola vez: por anticipado al confirmar tu cupo. No es recurrente.
Antes de que preguntes
No sé nada de tecnología. ¿Voy a poder manejarla?
Por eso el tutorial está incluido y es sobre tu propio sistema, no un video genérico de YouTube.
Fran no sabía subir un producto. Después de ver la grabación subió 85 sin preguntarme nada. Si manejas WhatsApp, puedes con esto.
Me cotizaron una web en $150.000. ¿Por qué esto cuesta más?
Porque no es lo mismo. Por $150.000 te instalan una plantilla con tus colores y tu logo, y queda lista rápido.
Acá el trabajo parte antes del diseño: mirar tu negocio, tus clientes y lo que dice tu competencia para escribir por qué alguien te compraría a ti y no al de la esquina. Eso es lo que hace que una página venda en vez de solo existir.
Si lo que necesitas es una página que exista, la opción barata te sirve y te la recomiendo en serio.
¿Me garantizas resultados?
No. Cualquiera que te garantice ventas no sabe de qué depende una venta, o te está mintiendo.
Lo que sí te garantizo es el trabajo: la home con captura, la página de producto y el tutorial, entregados en un mes. Lo que pase después depende también de tu producto, tu precio y qué tan seguido lo muestras.
¿Qué pasa cuando termina el mes? ¿Quedo solo?
Quedas con el control, que no es lo mismo que quedar solo.
La mayoría de las agencias no te enseña a manejar tu propio sitio, y no es olvido: es el modelo. Si no sabes cambiar un precio, vuelves. Si no sabes subir una foto, vuelves.
Yo tengo tres cupos al mes y no me alcanza el tiempo para ser el soporte técnico de nadie. Por eso te grabo el tutorial y después haces lo que quieras con tu sitio, incluido no volver a escribirme nunca.
¿Sirve para mi rubro?
He trabajado con perfumería, contabilidad, peluquería, acolchados a medida, pañales a domicilio y repuestos. El rubro cambia menos de lo que uno cree.
Lo que sí importa es otra cosa: si ya vendes algo y hay gente comprándote, sirve. Si todavía no vendes nada, no. Acá se trabaja sobre algo que ya existe, no se inventa un negocio.
Ya tengo una web. ¿Igual me sirve?
Depende de qué tan lejos esté de vender.
Si el problema es que se ve antigua, no me contrates: cámbiale la plantilla y listo, te ahorras la plata.
Si el problema es que la gente entra y no entiende qué haces, o entiende y aun así te escribe por interno para preguntar lo que ya está escrito ahí, eso sí es lo mío.
¿Cuánto tengo que trabajar yo?
Tres formularios al principio y responder cuando te pregunte algo puntual. El trabajo pesado —escribir, armar y dejarlo andando— es mío.
El tercer formulario se lo reenvías a unos pocos clientes tuyos. Es el único momento en que necesito que muevas algo fuera de tu negocio, y es el que hace que tu web salga con testimonios reales en vez de adornos.
Pero no puedo inventarte una historia. Lo que respondan esos formularios es la materia prima: nadie me contrata para inventar, me contratan para ordenar lo que ya tiene y escribirlo de manera que se entienda al primer vistazo.
¿Tengo que pagar todo por adelantado?
Sí, al confirmar el cupo. Es pago único, no mensual, y no hay cobros recurrentes de mi parte.
El dominio, el hosting y la plataforma los contratas tú directamente al proveedor. Son costos bajos, van por fuera y no te los recargo.
Tres formularios. Dos con información de tu negocio: qué vendes, a quién y por qué te compran a ti.
El tercero va dirigido a tus propios clientes, y es el que casi nadie hace. Con sus respuestas armo los testimonios reales de tu web: qué problema tenían antes y qué cambió después, con nombre. No frases de relleno tipo "excelente servicio, muy recomendado", que no le creen ni a tu mamá.
Tu página sale con prueba social de verdad desde el primer día.
Completa el formulario a continuación. Reviso tu solicitud y te escribo directamente dentro de las próximas 24 horas.